Amor, Esencia Sanadora

Nada más etéreo, inespecífico y encasillado como la palabra amor, pero nada más sanador como su verdadera expresión en nosotros.

Un abrazo

En un abrazo puede quedar la solemnidad de esa conexión en la que alegrías o penas, fuerza o fragilidad, permanecen como testimonio de dos seres que se entrelazan en el tiempo.

Dignidad

A pesar de nuestras vulnerabilidades, algo que no admite negociaciones es la dignidad. La firmeza y determinación con que conservemos nuestra escala de convicciones y creencias, nos permite ser compasivos y enriquecernos mutuamente desde el abrazo a las diferencias.

Música

Cuando las notas danzan al ritmo del corazón y son escritas en el pentagrama como dictados del alma, surge en nosotros la música interior que nos estremece ante la certeza de estar vivos.

Un propósito

Cuando una acción es precedida por una intención en procura de un objetivo, tenemos una alta probabilidad de conectarnos con la fuente para obtener respuestas.

Una certeza

Todo es un enigma. Aún aquello que parece demasiado obvio puede convertirse en un misterio, para que sigamos en la continua búsqueda de respuestas.

UN PRISMA

Resulta fascinante convertir un rayo de luz en un arco iris, todo un espectro que surge de mezclar luces y sombras. Cuando nosotros somos el prisma, el haz de luz se descompone hasta permitirnos descubrir todos los matices que dibujan la magia de los momentos.

VALENTIA

La valentía elimina falsas percepciones, nos permite salir en búsqueda del destino, observar nuestros pensamientos y hábitos para modificar conductas, cambiar rutinas y conectarnos con nosotros mismos.

COLOR

Ese lienzo en blanco que es la vida ya está impregnado de todos los colores, como sugiriendo que somos nosotros los llamados a entregar unos tintes que, así como la luz, reflejen lo que experimentamos en lo más profundo de nuestro ser.