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SINTERGÉTICA. UNA REVOLUCIÓN EN LA CONCEPCIÓN DE LA SALUD Y LA ENFERMEDAD – PARTE III

 

Nivel de la energía

En el campo de la energía existen distintas denominaciones. La medicina china, por ejemplo, trabaja fundamentalmente a través de los meridianos. También aquí aparece la teoría de los cinco elementos. Todos estos son materiales con los que trabajamos plásticamente a diario con nuestros pacientes. Por esta línea entran el Reiki, la sanación pránica y la medicina chamánica, aunque ésta también entra en el mundo de la información.

Los campos energéticos están muy relacionados con los cuerpos sutiles, con el campo de los chakras. Los grandes médicos han señalado, desde principios del siglo pasado, que debemos empezar a trabajar en el cuerpo sutil, ya que siempre trabajamos sólo en la materia, en lo denso, sin preocuparnos de lo que está ordenando, vehiculizando o energizando a los cuerpos materiales. Existe una anatomía, fisiología y bioquímica de los cuerpos sutiles, desarrollada de la misma manera que en la medicina alopática. Por ejemplo, en una persona con problemas del nervio ciático, infecciones urinarias a repetición o cálculos renales, se deben unir elementos que a veces parecen no tener conexión, para poder detectar una disfunción de su primer centro, que es lo que genera la alteración de todos los niveles que están a su cargo.

En este nivel se describen los chakras, los cuerpos etéricos y los meridianos chinos, tan importantes para aplicar la acupuntura. Conociendo el trayecto de los meridianos se puede entender porque un paciente ha presentado, por ejemplo, primero una sinusitis y después una anexitis. La estrella de los cinco puntos recuerda al ser humano y, desde el punto de vista de la medicina china, explica cómo se generan, se alimentan y se enferman los distintos órganos del cuerpo. Cada punto representa algo, el agua a los riñones, la vejiga; la madera es hígado y vesícula biliar. Si una persona está enferma del hígado, trabajamos en el hígado, pero se debería ver quién nutre el hígado, que es conocido como la “madre”, que es el agua, para descubrir que la persona realmente tiene una enfermedad renal, que está de fondo. O tal vez se exacerbó la “abuela”, y ocurre que tiene una enfermedad pulmonar, la cual genera un problema a nivel hepático.

Nosotros trabajamos en el campo de la materia y concebimos al cuerpo como un conjunto de sistemas y órganos; conocemos a fondo el funcionamiento a nivel celular y molecular, que ha sido un gran aporte, pero nos hemos quedado atrapados en estos conceptos y le damos muy poca importancia a lo que existe entre las células. En esta otra visión de la medicina trabajamos mucho en el tejido medio, en la matrix, en el mesénquima, que es común a todo el cuerpo; ningún vaso sanguíneo o nervio entra directamente a la célula, todos lo hacen a través de esta matrix, y si esto está poco fluido, enfermo o condensado, es muy difícil que las células o tejidos puedan mejorar.

 

Herramientas de la Sintergética

La principal herramienta es el terapeuta. Si éste está alineado desde el punto de vista electromagnético, pasa a ser un polo de atracción y, por su sola presencia, puede darle la oportunidad al paciente de estar frente a un reflejo, a algo más transparente. En el terapeuta es importante la pureza de móvil, la intención, la coherencia en todos los campos; es importante que esté en el aquí y el ahora, porque es difícil hacer un buen procedimiento si en ese momento se piensa en otras cosas. En un solo instante, a veces infinitesimal, una sola mirada del paciente puede bastar para penetrar a todo el mundo que está detrás de esa dolencia, y ese momento se puede perder si el pensamiento está en otra parte. La mirada es muy importante; es distinto mirar con el ojo derecho o con el izquierdo, existe un código; con los ojos empezamos a relacionar el hemisferio cerebral derecho con el izquierdo. Además, el terapeuta debe saber escuchar los silencios, el tono de voz y observar las manos.

El diálogo con el paciente es, tal vez, lo más importante, porque el paciente es quien tiene toda la información de lo que le sucede; nosotros podemos tener una información determinada y tratamos de “empaquetar” a ese paciente con nuestra información; por ejemplo, si le duele el abdomen y tiene pirosis, es una úlcera y si no, el paciente sólo está molestando; pero quizás ese síntoma tenga su explicación en un contexto un poco más amplio, y el único que puede saber esto es el paciente.

Los pulsos son importantes. Nosotros dialogamos continuamente con el paciente a través de los pulsos, que es la señal autonómica de los vasos sanguíneos y que actúa como “detector de mentiras”, porque si tomamos la mano del paciente podemos detectar cómo “resuena” o cambia su pulso ante cualquier elemento que sea significativo para el paciente. Esto es verificable y se puede aprender. 

Existen muchas herramientas específicas dentro de la Sintergética, como la aurículo medicina, entendido como somatotopías periféricas, porque se accede a todo el cuerpo.

La somatotopía cerebral incluye todo lo que es la neurosintergia y los focos de Hamer, que se dan específicamente en el mundo de los tumores y cánceres. En el cáncer se hace toda la terapia, se irradia, pero si no se soluciona el conflicto de fondo, probablemente el paciente va a recidivar en un tiempo más. Ese conflicto no sólo está en el mundo emocional, sino que está en el sistema nervioso central, en los focos de Hamer, lo que ha originado un mapeo y toda una nueva fisiología y neuroanatomía, distinta a la tradicional. Existen focos de autoridad, de pérdida del sentido de la vida, de violencia, de duelo, etc., que están bastante tipificados y se puede trabajar a esos niveles. También se puede trabajar con los resonadores arquetípicos mórficos, filtros, láser, electromagnetismo, cromoterapia, etc.

Los resonadores arquetípicos mórficos son una creación que se basa en las teorías de los campos mórficos, los biocircuitos y la biorresonancia y que tienen por objetivo darle al paciente el máximo de opciones para que él mismo comience a recuperar su capacidad sanadora, para lo cual debe integrarse, alinearse, despejar sus cortocircuitos, ordenar los chakras desordenados y arreglar la información que está en disturbio. Esto se puede hacer a través del sistema, que tiene bases científicas, de los resonadores arquetípicos mórficos, que ayudan a la persona a reordenar sus desequilibrios y a recuperarse de los impactos que le han causado distintos eventos a nivel mental, emocional y físico.

 

Los filtros

Se utilizan para evaluar si el paciente tiene un problema con la epinefrina, con el GnRh, etc., es decir, para determinar si su problema está relacionado con un mediador determinado. Esto se investiga a través de filtros que se pasan por el cuerpo, a lo que se asocia la medición constante del pulso, el que refleja dónde radica el trastorno, lo que puede ser, por ejemplo, no en la hipófisis o en el hipotálamo, sino en una vivencia periférica, a nivel de los ovarios.

El láser blando (soft laser) es otra herramienta de trabajo, cuyos principios o postulados se basan en el trabajo realizado detrás de la cortina de hierro, por los rusos, en torno a las emisiones de luz por los vegetales, las bacterias, los animales y los seres humanos. La emisión de fotones y la reparación del ADN se trabaja fundamentalmente con láser.

Los imanes pueden ser muy útiles. El ser humano es un imán, con el norte en la cabeza y el sur en los pies, aunque a veces se invierte este orden; por eso, en algunas ocasiones sólo basta un imán para corregir una podálica en una mujer embarazada, que probablemente tiene el norte abajo, mientras que el feto lo tiene en su centro cefálico, rechazándose norte con norte, entonces a veces basta con un imán para reordenar el campo electromagnético de la madre y lograr que el recién nacido descienda con facilidad por el canal del parto. Este es un ejemplo, pero se puede extender a cualquier patología. Es importante, para este efecto, conocer las polaridades y los puntos cardinales a nivel corporal.

Las autovacunas, la cromoterapia, etc., son otros elementos que pueden utilizarse en conjunto con filtros, imanes, geometría sagrada, etc., según las necesidades de cada paciente, porque ningún paciente es igual a otro, concepto que en nuestra medicina se ha ido perdiendo.

 

La sanación

La sanación, desde el punto de vista sintergético, es un trabajo despersonalizado, es decir, fuera de nuestros egos. La idea es que seamos un grupo de gente alineada, que convierta el momento de entregar servicio en un momento sagrado, en el cual se alinea, gracias a la pureza de móvil y a un sentimiento de amor impersonal.

Trabajamos fundamentalmente en los cuatro niveles de organización de la vida, moviéndonos desde el campo de la conciencia al de la información; a veces trabajamos netamente en los chakras y a veces, movilizamos hormonas. Si se dirige la información con pureza de móvil, con intención de servicio y de ayuda, la capacidad potenciadora se elevará a la infinitesimal, sobre todo si se pertenece a un grupo que trabaja en forma coherente.

La energía sigue al pensamiento y la materia sigue a la energía, entonces, porqué no poner nuestro empeño en darnos cuenta de que nuestros pensamientos por lo general siguen códigos pesimistas, destructivos y enjuiciadores; de esta forma podremos iniciar nuestra propia sanación y podremos poner estos conceptos al servicio de la sanación del paciente.

Lograr la sonrisa en el ser humano es nuestro objetivo, nuestra alegría, nuestro sentido.

 

Autor: Dr. Claudio Méndez

Articulo publicado en la Revista Biomédica Revisada Por Pares Medware

Dr. Claudio Méndez B. (Chile). Médico cirujano Universidad de Chile, Médico Pediatra de la Universidad de Chile. Terapeuta Sintergético formado en Viavida Colombia. Neurofacilitador y docente en Neuroestrategias y A.O.N.C. Colombia, Fundación Transpersonal. Terapeuta Floral, Escuela Eduardo Bach, Chile. Publicación de trabajos de investigación en revistas nacionales y extranjeras. Conferencista Internacional (Argentina, Perú Ecuador, Colombia, Venezuela, México. Colombia, España, Etiopía). Cargos públicos desarrollados: Jefe Servicio Pediatría Hospital Dr. Juan Noé Crevani. Jefe del programa Infantil y Adolescente S. Salud XV. Director Hospital Arica. Director Servicio Salud XV. Acreditador Hospitales O.P S. programa I.I.H., Presidente Colegio Médico A.G. XV. Encargado Plan Nacional de Formación en Sintergética, Ministerio de Salud. Presidente de Fundación Pindal en Chile.

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