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MAMÁ GALLINA A LA VISTA

 

Cuando visité la granja de un amigo, observé minuciosamente a un grupo de gallinas con sus pollitos, me llamó la atención, la diligencia y el cuidado que la gallina tenía con sus pollitos muy parecido a las madres que tienen con sus hijos, exagerando muchas veces esa labor generando en los hijos malestar, desasosiego y hasta rechazo. Esto nos hace ver que existe una delicada línea de frontera para el amor, es decir: ¿se debe dar amor hasta que nos duela?… el amor también tiene límites indudablemente.

 

Muchos hijos de mamás gallinas tienden a generar “pelvis congeladas”, es como si una energía externa detuviera el ritmo natural de su fisiología y se quedan paralizados sin crecer y madurar. Es muy frecuente observar sobre todo en mujeres, la mayoría jóvenes, el síndrome de ovarios poliquísticos, que, en un gran porcentaje, oculta una relación sobreprotectora de la madre.

 

Cuando una niña nace, cada ovario contiene aproximadamente 400,000 folículos, durante su vida adulta madurarán unos 400, alternándose la función entre los 2 ovarios, que serán la causa de sus reglas y embarazos. Cuando se da el paso de niña a mujer a través de la menarquia que es la primera menstruación, se activa el mecanismo hormonal con la liberación de parte del lóbulo anterior de la hipófisis, de la hormona folículo estimulante (FSH), que vía sanguínea llega a los ovarios estimulando el desarrollo de uno de los folículos, de esta manera el folículo inmaduro pasa a maduro y finalmente se convierte en óvulo, que tiene la capacidad de unirse a un espermatozoide en las trompas de Falopio y crear el huevo o cigoto, que es el inicio de un nuevo ser humano. En forma análoga, es como si el folículo inmaduro simbolizara la niña que comienza a desarrollarse convirtiéndose en mujer al llegar a folículo maduro y finalmente alcanzar la madurez reproductiva al convertirse en óvulo, capaz de unirse al espermatozoide que representa el varón.

 

En los ovarios poliquísticos se paraliza el desarrollo del folículo y el organismo responde casi de una manera refleja, madurando otro folículo, el que también se paraliza a mitad de camino y así sucesivamente se va formando un “racimo de uvas” dentro del ovario, ¿resultado del congelamiento o parálisis de muchos folículos en su esfuerzo por madurar? ¿qué es esa fuerza escondida que no permite que los folículos desarrollen hasta alcanzar la madurez? Es entonces la mamá gallina que no desea consciente o inconscientemente, que la hija abandone el nido y aprenda a ser independiente.

 

La conducta de la madre y de los padres en general que aman demasiado y temen que sus hijos conquisten el DESAPEGO que es un portal del alma que tiene que ver con el FUEGO del contacto o de la iniciación, nos hace recordar lo que decía Buda: “una de las más grandes lecciones que ha venido aprender el hombre es el desapego”.

 

Alguna vez una paciente con ovarios poliquísticos me decía: “Doctor, mi mamá me quiere tanto que me compra mi ropa” y se le encharcaban los ojos de lágrimas…, “mi mamá me quiere tanto que me compra mi ropa interior” y brotaba la primera lagrima…, “mi mamá me quiere tanto que me escoge el color de mis trusas” y brotaban las siguientes lágrimas, en realidad lo que ella quería decir era: “mi mamá me quiere tanto que la rechazo… mi mamá me quiere tanto que la detesto… mi mamá me quiere tanto que ya no la soporto”. Lo que las mamás gallinas producen en los hijos son sentimientos encontrados, por una parte le ayudan, por otra parte se meten en su intimidad y en sus decisiones personales.

 

Las mamás gallinas tienen estrategias para no permitir que la hija se vaya de la casa, por ello cuando la hija le presenta al novio, ella siempre le va a encontrar detalles negativos, no existe el novio perfecto para ella y si finalmente tiene que aceptarlo, se juega el todo por el todo para retener a la pollita y le dice a los novios: hemos decidido con tu padre darte como regalo de bodas, que construyas tu casa en el tercer piso… el anzuelo está echado, la mamá gallina casi nunca se da por vencida.

 

En los hijos varones este comportamiento sobreprotector de la madre termina por anular al hijo y produce el síndrome del niño Goyito, un hijo dependiente que no sabe valerse por sí mismo, no trabaja porque ningún trabajo es bueno y duradero y además la madre lo sabotea. Son hijos simpáticos, agradables, conversadores, pero absolutamente dependientes cuando la mamá gallina hace su trabajo perfecto, que no buscan una compañera o esposa sino una sustituta de la madre para que la patología emocional perdure.

 

El tratamiento de los ovarios poliquísticos, no es solo reemplazar la hormona foliculoestimulante o FSH, por supuesto con anticonceptivos orales, sino ayudar a cambiar la forma como se está relacionando la madre con esa hija o hijo, haciendo entender a ambos este proceso y aplicar medidas desde la visión de síntesis (sintergética, psicosíntesis) que ayuden a reestablecer la armonía de la relación.

 

Un ejercicio importante es recomendarle a la hija o hijo que todos los días, abrace a su madre poniendo la mano en el centro energético del corazón abordándolo por la parte posterior, produciendo un biocircuito, mano de la hija y corazón de la madre, descansar el rostro en el hombro de la madre muy cerca de su oído, relajarse en esta postura, respirando hondo y profundo, disfrutando y gozando, luego la hija empieza susurrando al oído de la madre: “como un ave libre de libre vuelo, como un ave libre, mamá así te quiero” y se lo repite mínimo 3 veces. Este ejercicio se hará en forma diaria, dejando el mensaje amoroso en el “disco duro” de la madre, luego de unos días, durante el abrazo la hija le dice a la madre, que ha llegado el momento que le devuelva el “cumplido”, y la madre es quien le dice a la hija: “como un ave libre de libre vuelo, como un ave libre, hija así te quiero”

 

Dr. Oscar Villavicencio

OSCAR VILLAVICENCIO

Médico Cirujano egresado de la Universidad Mayor de San Marcos (U.N.M.S.M.)
Coordinador de la Diplomatura de Terapias Alternativas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (U.N.M.S.M.).
Docente y médico fundador de la Asociación Internacional de Sintergética (A.I.S)
Asesor del Comité de Medicina Tradicional, alternativa y complementaria del Colegio Médico del Perú.

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