Os hacemos llegar un nuevo escrito de Isabella di Carlo.

BONDAD

La bondad
conoce el sabor del mal,
ha sentido su sed,
se ha quemado en su frío,
ha dormido
con una roca por almohada,
en el calabozo
del olvido.
Los que la ven caminar
dicen, que sus pasos
son largos,
por lo corta
que fue la cadena.

Bondad,
es la suavidad de la fuerza
la calma,
después de la tormenta
la seda,
tras la piedra.
Sin fuerza,
no sería duradera
sin tormenta,
no habría sido
puesta a prueba.
Sin piedra …
¡Ah! Sin piedra,
no sería tierna.

Está hecha
de luciérnagas
pétalos,
amor, dolor
y pérdida.
Perder lo que queremos
ensancha,
poco a poco,
el corazón
para que un bendito día,
todo
le quepa…
Y ya no sea clan, minoría
patria pequeña.

Bondad,
es tu sencillez,
la amabilidad, de par en par
de tu silencio;
tu facilidad en disculpar,
la mansedumbre en tu mirar,
y tu mano,
abriendo puertas.

Bondad,
es Dios en ti,
ese algo que,
una vez encendido
se va propagando,
inevitable…
Y va ocupando
valles
y sierras…

Hay bondad
en tu sonrisa
en el timbre de tu voz
y en tu callar.
Es bondad, tu pensar
y cada palabra tuya
confrontes o animes,
es bondad.

Ella
es la tolerancia
que como goma de borrar
toma el atlas,
y suprime cordilleras,
idiomas, naciones,
fronteras.

Es la amabilidad,
que de la nada,
hace hogar.
La paz,
que ofrece a todo pesar,
su hombro.

Es la suavidad de la fuerza
la calma,
después de la tormenta
la seda,
tras la piedra.

Bondad,
es eso en ti
que no se rinde,
como si supiera,
que
cada grano
de arena
cuenta.

Autora: Isabella di Carlo

BONDAD_Isabella_Di_Carlo

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